Un joven muere mientras buceaba por la picadura de un pez araña en la tráquea

El menor filmaba el fondo marino en el momento de su muerte.

El menor de 16 años que falleció el pasado sábado, día 15, en la playa grande de Platja d’Aro (Girona) sufrió la picadura de un pez araña mientras hacía esnórquel, según recoge 20 minutos.

Los padres del joven, vecino de Montagut i Oix (Girona), han asegurado que el adolescente sufrió un shock anafiláctico tras la picadura.

En un comunicado, los padres atribuyen lo ocurrido a la picadura de un pez araña, Trachinus araneus, aunque este extremo aún no ha podido ser confirmado por los agentes de la Unidad de Policía Judicial de Guardia Civil que llevan el caso porque la familia todavía no les ha entregado la cámara con la que el menor filmaba el fondo marino en el momento de su muerte.

Los hechos sucedieron sobre las 15:30 horas, cuando los padres se percataron que hacía rato que no veían a su hijo, que estaba practicando esnórquel, y alertaron a los socorristas, que activaron los servicios de emergencia, pero, finalmente, fueron unos bañistas los que le localizaron sobre las 16:15 horas. El joven fue trasladado a la arena y los socorristas le intentaron reanimar, sin éxito.

Una pequeña herida de dos o tres milímetros

Según fuentes cercanas al caso, la pequeña herida de entre 2 y 3 milímetros que presentaba el menor en la tráquea, cerca de la nuez, y unas marcas en su rostro hacían sospechar, tanto a los investigadores como a la familia, que no se trataba de un ahogamiento al uso.

La autopsia ha estado a cargo del Instituto de Medicina Legal (IMLC) de Girona y se está a la espera de los resultados de las pruebas toxicológicas enviadas al Instituto Nacional de Toxicología en Barcelona, aunque, por ahora, todo apunta a una muerte por «shock» anafiláctico por la reacción a una toxina.

La familia detalla en el comunicado que el menor hacía esnórquel “cuando encontró una medusa a 100 metros de la playa que le llevó hasta un pez extraño y muy colorido y con cara de inofensivo, solo lo pudo filmar 30 segundos a distancia, en el último segundo desapareció y le hizo un pellizco mortal instantáneo en la mandíbula”. Los padres relatan lo que recogen las imágenes de la cámara, aunque reconocen no haberlas visto personalmente “por prescripción médica”.

El pez araña, que puede llegar a medir medio metro, vive semienterrado en fondos arenosos y sólo deja al descubierto los ojos y la primera de las dos aletas dorsales que posee, formada por seis o siete radios duros de color negro conectados a una glándula de veneno.

La toxina del pez araña normalmente causa sensación de ardor e intenso dolor que se calma con agua caliente, aunque también puede ocasionar mareos, nauseas, pérdida de consciencia e incluso la muerte por «shock» anafiláctico.

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