Terrazas llenas de gente en la Zona Alta de Lleida el primer día de endurecimiento del confinamiento

Según informa 20 minutos, la mayoría de terrazas de los bares ubicados en la Zona Alta de Lleida están abiertas y tienen clientes este miércoles por la mañana, primer día de endurecimiento del confinamiento ante el aumento de casos de Covid-19. 

Los restauradores consultados admiten estar confundidos con la situación y, por eso, aprovechan para hacer caja antes de que se les obligue a cerrar o a hacer servicio a domicilio. Y es que las nuevas medidas de confinamiento no se han publicado aún en el Diario Oficial de la Generalitat (DOGC).

Es el caso de Jose Ramon Muñoz, del restaurando Pecaditos, quien ha explicado que tiene miedo de la pandemia, pero también de perder el trabajo si no puede trabajar. «Cerrar es un castigo», ha asegurado.

En cuanto a los comercios, la mayoría continúan abiertos, pero con un cartel donde se especifica que se atiende con cita previa colgado en el escaparate. «Obviamente, si alguien quiere entrar y la tienda está vacía no le diré que no», ha asegurado una trabajadora.

La mayoría de los restaurantes y bares de la Zona Alta de la ciudad han continuado abriendo a la espera que el endurecimiento del confinamiento se haga oficial. «Estamos confundidos, no sabemos qué tenemos que hacer y, de momento, hemos apostado para continuar abriendo hasta que la decisión no sea firme», ha asegurado Jose Ramón, uno de los trabajadores.

De hecho, el endurecimiento del confinamiento será de aplicación obligatoria en el momento en que se publique en el DOGC que, previsiblemente, será este miércoles a primera hora de la tarde. Una vez se haga oficial, los Mossos d’Esquadra podrán empezar a hacer denuncias.

En cuanto a los comercios, la mayoría continúan abiertos, pero con un cartel en la puerta que especifica que solo se atiende con cita previa. Jaume Juclà es el propietario de una tienda de moda situada en la Zona Alta de la ciudad. Esta semana, previendo la situación, decidió hacer un ERTE a los dos trabajadores que tiene en plantilla y ahora está solo en la tienda atendiendo con cita previa. «Es mejor que nada, pero es complicado trabajar así», lamenta. Asegura que «esta nueva vez» será «muy difícil de superar».

En cambio, Ismael Balcells, propietario de un bar y de un restaurante, ha decidido no abrir la persiana esta mañana. Lamenta la confusión que en el sector y asegura que es la tercera vez que están así. También denuncia la «poca información» que se ha dado por parte del Ayuntamiento de Lleida y afirma sentirse «solo y desamparado». Ahora se plantea volver al servicio a domicilio en uno de los dos negocios, tal como hizo durante el confinamiento.

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