Siete inmigrantes en cuarentena escapan del confinamiento en Granada

El pasado viernes un centenar de personas alcanzó las costas de Almería en patera. El domingo fueron siete. A todos, la Junta les tiene que realizar las pruebas del coronavirus y buscar un lugar para que pasen la cuarentena, según informa el diario Ideal.

Es lo que establece un protocolo de la Secretaría de Estado de Migraciones con fecha de 25 de julio. El confinamiento es obligatorio si hay algún positivo y, en cualquier caso, este documento recomienda que «todas las personas que llegan a España por una vía irregular» pasen, al menos, nueve días aislados si los test dan negativo o son asintomáticos. La Junta no dispone de instalaciones habilitadas en estos momentos; sobre todo, si con el buen tiempo y la apertura en otros países empiezan a llegar pateras al ritmo habitual de otros veranos.

Según fuentes del Gobierno andaluz, la nueva directriz del 25 de julio les pilló por sorpresa. El único centro autonómico habitable en Almería es el albergue juvenil de Inturjoven, que contaba con una alta ocupación en plena temporada veraniega. Así que, ante la falta de alojamiento, la Junta decidió este martes que siete argelinos de los que habían sido interceptados en Almería fuesen trasladados hasta Granada, para que pasaran la cuarentena en otro de los espacios de la red juvenil; en concreto, el de Víznar, que ha servido en otras ocasiones para acoger a menores no acompañados. Uno de los siete ya se sabía que estaba contagiado de coronavirus.

Vinieron en ambulancias, custodiados por miembros de la Policía Adscrita a la Junta, que pidió la colaboración de una unidad en Granada para que le diese el relevo. El momento de tensión se vivió en torno a las 22.30. Cuando llegó la patrulla de Granada, uno de los siete inmigrantes se había fugado y el albergue –que esperaban vacío– se encontraba en realidad cerrado a cal y canto. Según fuentes del Gobierno andaluz, se solicitó apoyo a la Policía Nacional, pero muchos efectivos se encontraban todavía atendiendo la trifulca en el entorno de la Catedral.

La Junta buscó la colaboración del Ayuntamiento de la capital, y el alcalde, Luis Salvador, puso a disposición el pabellón Paquillo Fernández, que sirvió durante el confinamiento como albergue para sintecho. En torno a las 23.00 se realizó el traslado de los seis inmigrantes que quedaban hasta Granada en ambulancia. Se lograron abrir las instalaciones deportivas, que también estaban cerradas, pasada la medianoche. Se emplearon colchonetas que había dentro y una unidad de la Policía Autonómica custodió a los inmigrantes hasta el relevo al amanecer.

Pasadas las nueve de la mañana, dos funcionarios municipales llevaron alimento para el desayuno, aunque se negaron a entrar. Fueron los agentes los que acceden al recinto y, en ese momento, los seis inmigrantes se fugaron por una de las puertas de emergencia, que no estaba cerrada. Entre ellos, un positivo y cinco que estaban a expensas del resultado de los PCR. A lo largo del día de ayer trascendió que todos eran negativo. No obstante, deben guardar cuarentena.

El protocolo

El Gobierno establece que las autoridades sanitarias –en este caso, la comunidad– tiene que contar con «planes de contingencia» para gestionar estas situaciones de emergencia y que es su responsabilidad hacerse cargo de todos los casos positivos, asintomáticos y sus «contactos estrechos». «Las personas que llegan a España por vías migratorias irregulares (…) son una población especialmente vulnerable para la Covid, ya que durante su viaje pasan por condiciones de hacinamiento y precariedad que les ponen en mayor riesgo. A su llegada a España, además, pueden tener elevada movilidad y contactos», advierte el protocolo, al que ha tenido acceso IDEAL. Se fija que en las bases de ayuda humanitaria con las que cuenta Cruz Roja en los puertos, entre ellos el de Motril, se deben realizar las pruebas PCR a la llegada. Y que los casos confirmados o asintomáticos deben tener una «solución habitacional» por parte de la Junta antes de ingresar en el sistema de «acogida humanitaria».

Hace dos semanas, sin el actual protocolo en vigor, dos argelinos fueron ingresados en un hospital almeriense en habitaciones de aislamiento para que cumpliesen con la cuarentena ante la carencia de recursos específicos por parte de las organizaciones humanitarias y de las administraciones. Fue, como la de este martes, una solución puntual para una situación sobrevenida.

 

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