¿Qué hacemos con las mascarillas cuando estamos tomando algo en una terraza?

Mascarillas y terrazas son uno de los temas del momento. Por eso, hay muchas dudas acerca de qué hacer con ellas cuando estamos tomando algo. Maldita Ciencia resuelve algunas de ellas.

“Hay que partir de la base de que terrazas, uso de mascarillas y guardar distancias es algo incoherente total. Si tienes que sentarte en una terraza, no vas a estar a dos metros de tu amigo sentado”, afirma a Maldita Ciencia la farmacéutica Marián BoticariaGarcía.

Recomienda llevar puesta la mascarilla el mayor tiempo posible, incluso cuando se está tomando algo. Eso sí, para beber, “nada de levantarla hacia arriba ni llevarla hacia abajo porque haciendo eso lo que hacemos es restregar la mascarilla con los potenciales patógenos por la cara”.

Si queremos beber con la mascarilla puesta, cogemos de una de las gomas de una oreja y destapamos en sentido horizontal: “Hacemos con ella el gesto que haríamos si abriéramos la ventana, bebemos, y después nos la volvemos a enganchar a la oreja”.

“Para comer, ese mecanismo no te vale porque no vas a estar abriendo y cerrando cada vez que metes un bocado”, añade. En ese caso, es importante salir de casa preparado “con un sobre de papel”. Puede ser, según explica, el típico sobre de cartas o una bolsa de papel para bocadillos. La idea es meter la mascarilla en el sobre sin necesidad de doblarla y volver a sacarla después para ponérnosla.

¿Por qué de papel? Si lo metemos en la típica bolsa de plástico, García explica que la humedad se puede concentrar. “El coronavirus no se va a replicar fuera del cuerpo humano. No va a criar en la bolsa, pero sí que puede haber hongos y otras bacterias en la mascarilla que en un entorno cerrado de plástico puedan proliferar. Además, la ventaja del papel es que es reciclable y puedes hacer el sobre tú mismo con un folio”, afirma.

La Sociedad Española de Microbiología (SEM) recuerda que “la mascarilla puede quitarse fácilmente por la zona de las gomas sin tocarla”. “Después, se pliega tocando por fuera y se guarda envuelta en una tela, un sobre, un pañuelo o una bolsa cerrada. También se puede utilizar para guardarla un contenedor rígido (como un estuche de gafas viejo) que luego podremos desinfectar con alcohol al 70% en casa”, indica.

Siempre que nos quitemos la mascarilla o antes de volvérnosla a poner, la SEM recomienda lavarnos las manos con gel hidroalcohólico. 

Tanto la farmacéutica como la Sociedad Española de Microbiología subrayan que lo que no debemos hacer nunca es dejarla encima de la mesa en el restaurante ni colgárnosla de ninguna manera. “Airearla es lo que no queremos hacer con una mascarilla usada, precisamente, sin contar con lo que podría pasar al primer golpe de viento”, afirma la Sociedad Española de Microbiología.

Meterla en el bolso o en un bolsillo también es desaconsejable, según García, porque “puede estar contaminada”: “Si la metes en el bolso sin guardarla en ningún sitio, puedes estar contaminando el móvil, los bolígrafos o lo que lleves dentro”.

Texto original maldita.es -Contenido bajo licencia Creative Commons BY-SA

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