País Vasco y Cataluña endurecen las restricciones por Navidad apenas dos días antes de las primeras celebraciones

El gobierno vasco limita a seis personas las reuniones y solo abrirá la comunidad el 31 de diciembre y el 1 de enero. Por su parte, la Generalitat decreta el cierre de las comarcas de Ripollès y de la Cerdanya durante 15 días.

País Vasco y Cataluña se han convertido en las dos últimas autonomías en anunciar más restricciones de cara a unas fiestas navideñas que arrancarán en menos de 48 horas. En el caso vasco, el gobierno autonómico ha optado por reducir de diez a seis el número máximo de personas permitidas en las reuniones y solo levantará el cierre perimetral entre los días 31 de diciembre y 1 de enero. Además, adelanta el toque de queda en Nochevieja y Nochebuena y también el cierre de comercios y hostelería en las fechas más señaladas.

Por su parte, Cataluña ha anunciado a última hora de esta tarde el cierre perimetral de las comarcas de la Cerdanya y el Ripollès debido a su situación epidemiológica especialmente deteriorada. Las reuniones de Navidad en estas dos áreas se acotarán a 6 personas de dos burbujas como máximo.

En Euskadi, la consejera de Sanidad, Miren Gotzone, ha justificado las medidas medidas en rueda de prensa argumentando que «esta Navidad es distinta y tenemos que hacerla distinta» y que «debemos cuidar lo que más queremos», detacaba 20 Minutos.

Las nuevas restricciones aprobadas prevén la prohibición de cotillones o celebraciones similares en hoteles los días 31 de diciembre y 1, 5 y 6 de enero y no permiten a los campings admitir nuevos clientes entre el 30 de diciembre y 2 de enero. Además, el gobierno vasco ha optado por adelantar el toque de queda en Nochebuena y Nochevieja a las 00.30 horas y obligará a la hostelería y al comercio a cerrar a partir de las 18 horas los días festivos y el 5 de enero. Estos establecimientos no podrán abrir, además, antes de las 9 horas en Navidad, Año Nuevo y Reyes.

Por su parte, en Cataluña, el cierre de las comarcas de la Cerdanya y Ripollès está motivado por el comportamiento «muy diferenciado» de estas zonas a nivel epidemiológico en los últimos días. Aparte del confinamiento perimetral, el número de personas por reunión se limita a seis personas en estas dos regiones, mientras que en el resto de la comunidad se seguirán permitiendo los encuentros de hasta 10, salvo que se anuncie lo contrario en las próximas horas.

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