Oxford interrumpe los ensayos de su vacuna por enfermar de forma inexplicable un voluntario

España compró 3 millones de unidades de esta vacuna anti Covid.

La farmacéutica AstraZeneca ha decidido interrumpir un ensayo clínico para lograr una vacuna contra la COVID-19, porque uno de los participantes sufre «una enfermedad potencialmente inexplicable», informó un portavoz de la compañía a medios de comunicación estadounidenses.

«Esta es una acción de rutina que sucede siempre que hay una enfermedad potencialmente inexplicable en uno de los ensayos mientras se investiga, asegurándonos de que se mantiene la integridad de los estudios», indicó el portavoz a la cadena CNBC y el medio especializado Stat.

El voluntario que enfermó reside en el Reino Unido, de acuerdo a Stat, que dijo desconocer la naturaleza de la reacción adversa que sufrió el individuo, aunque se espera que se recupere.

Esta es la vacuna que había desarrollado AstraZeneca, con sede en Cambridge (Reino Unido), junto a la Universidad de Oxford, y cuya eficacia se estaba experimentando en EE UU, Brasil y Sudáfrica después de que el ensayo hubiera dado resultados positivos en sus fases iniciales, cuando se probó con mil personas en el Reino Unido.

Se trata además de la vacuna por la que ha apostado España, que ha comprado tres millones de unidades para poder tenerlas disponibles a finales de año y empezar a tratar a los pacientes más vulnerables y al personal sanitario.. Precisamente, este miércoles el Gobierno y las Comunidades Autónomas mantendrán una reunión para definir los detalles de este inicio del plan de vacunación a la población. El medicamento llegaría como parte de la estrategia conjunta fijada por la Unión Europea, con la que se pretende acceder a entre siete y nueve millones de dosis.

«Incidente único»

El portavoz de la farmacéutica, citado por medios locales, aseguró que se «está trabajando para acelerar la revisión de ese incidente único con el objetivo de minimizar cualquier impacto potencial en los planes del ensayo».

AstraZeneca había iniciado la fase 3 de su ensayo en EE UU a finales de agosto, según clinicaltrials.gov, un registro del Gobierno estadounidense; mientras que en el Reino Unido, Brasil y Sudáfrica, el estudio de la vacuna estaba entre las fases 2 y 3, de acuerdo con Stat.

AstraZeneca tenía previsto tener su vacuna disponible para el primer semestre de 2021 y estaba considerada como una de las más avanzadas del mundo por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Junto a las farmacéuticas Pfizer y Moderna, AstraZeneca es una de las tres compañías que tienen estudios en la fase 3 en Estados Unidos.

Esta es la primera vez que uno de esos ensayos para lograr la vacuna contra la COVID-19 tiene que ponerse en pausa por razones de seguridad.

Hasta 173 proyectos de vacuna en marcha

Actualmente hay un total de 173 proyectos de vacuna en diferentes fases de desarrollo registrados por la OMS, de los cuales 31 se encuentran en fase de experimentación clínica. De ellos, solo seis han llegado por ahora a fase 3 de desarrollo -el último y más complejo escalafón antes de recibir el visto bueno de los reguladores internacionales- y todavía tardarán unos meses en publicar los resultados de unos ensayos clínicos que se están desarrollando en estos momentos.

Hasta ahora, no hay ninguna vacuna certificada oficialmente. Las vacunas que China o Rusia han empezado a aplicar a su población se encuentran en diferentes estadios de desarrollo, pero ninguna ha obtenido un certificado para su comercialización de un organismo de prestigio.

La mayoría de las 173 candidatas se quedarán en el camino -según GAVI, la Alianza para la Vacunación, en circunstancias normales solo superan la fase clínica entre el 15 y el 20% de los proyectos de vacuna– y solo unas pocas lograrán la licencia para comercializarse.

De hecho, según recoge The Economist, habitualmente el 20% de los proyectos de vacuna que llegan a fase 3 fracasan, un porcentaje que en este caso podría ser incluso superior dado que algunas de los proyectos más prometedores incluyen tecnologías nuevas y los plazos habituales de experimentación se han acortado al máximo para lograr un remedio lo antes posible.

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