Los médicos alertan de que la atención primaria está «desbordada»

63 médicos han perdido su vida durante la pandemia y cientos se encuentran en proceso de recuperación y/o con secuelas.

El Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España (CGCOM) alerta de que la atención primaria está «desbordada y al borde de la defunción» y exige la puesta en marcha de un «Plan IFEMA» que descargue a la misma de las tareas de diagnóstico, control y seguimiento epidemiológico del coronavirus.

Según informa 20 minutos, el Consejo ha manifestado su preocupación por la situación de urgencia en la que se encuentra el sistema sanitario, el desbordamiento de la atención primaria, la sobrecarga de las urgencias y el aumento de ocupación de servicios hospitalarios y UCIs, que hace que esté en juego la relación médico-paciente y el modelo sanitario.

Y «muy especialmente», esta organización ha denunciado el estado de agotamiento físico y emocional de los médicos y médicas «que asisten con abatimiento e indignación al espectáculo de nuestros responsables políticos, incapaces de mostrar un mínimo de acuerdo que solucione los problemas urgentes a los que desde hace semanas y meses la profesión médica se enfrenta en diferentes escenarios».

En cuanto a la atención primaria, ha insistido en la «sobrecarga» asistencial, ya que, a la tareas habituales, se añade el diagnóstico precoz, control de aislamiento de casos y contactos de coronavirus, la vigilancia y control de residencias de mayores, la vuelta al colegio y el aumento de la «carga burocrática» derivada de la COVID-19 como informes a colegios y empresas, «bajas» para atender a hijos en cuarentena, etc.

«Desde los hospitales y sin tregua alguna, se vuelve a escenarios de marzo y abril, con una vuelta a la anulación de la actividad diaria y programada, con aumento de listas de espera, y una disminución del control de procesos graves, y con el temor de desborde y sobrecarga asistencial en unas plantillas cansadas, mermadas y desalentadas», señala el comunicado.

La corporación insta al Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas a un gran acuerdo con las profesiones sanitarias y exige que la profesión médica sea declarada profesión de riesgo y que el contagio por COVID-19 sea enfermedad profesional.

Recuerda que 63 compañeros y compañeras han perdido su vida durante la pandemia y cientos se encuentran en proceso de recuperación y/o con secuelas.

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