Los autónomos no podrán deducirse los gastos del teletrabajo si es por la pandemia

Para poder deducirse los gastos, la vivienda debe encontrarse afecta a la actividad.

Los autónomos que hayan realizado su actividad laboral en su domicilio como consecuencia de la pandemia no podrán deducirse los gastos extra en suministros ocasionados por trabajar desde casa al tratarse de una circunstancia «ocasional y excepcional» y a pesar de que la ley ampara la deducción de parte de los gastos cuando la vivienda habitual se destina al desarrollo de la actividad profesional.

Con la negativa ha respondido la Dirección General de Tributos a la consulta vinculante de una trabajadora por cuenta propia que planteó la posibilidad de deducirse gastos de suministro como luz o internet al tener que desarrollar en su vivienda un trabajo que generalmente desarrolla en un despacho, al que no acude todos los días debido a la situación derivada del covid-19.

Según la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio, los trabajadores por cuenta propia pueden deducirse los gastos de suministros de dicha vivienda, tales como agua, gas, electricidad, telefonía e Internet, en el porcentaje resultante de aplicar el 30% a la proporción existente entre los metros cuadrados de la vivienda destinados a la actividad respecto a su superficie total, salvo que se pruebe un porcentaje superior o inferior.

Sin embargo, Hacienda ha abierto una excepción con la pandemia al indicar que la utilización puntual de la vivienda habitual para el desarrollo de la actividad económica, ante la imposibilidad de acudir al despacho tras la declaración del estado de alarma, «no es deducible».

En la respuesta se expone que «de acuerdo con esta regulación, para que determinados suministros de la vivienda habitual del contribuyente puedan tener la consideración de gastos deducibles de una actividad económica desarrollada por él, es necesario que la vivienda habitual se encuentre parcialmente afecta a la actividad», algo que no se cumple en el caso expuesto por lo que «no se podrán deducir los gastos por suministros citados en la consulta».

UPTA pide ayudas a fondo perdido

Precisamente sobre la lacra que el coronavirus ha supuesto a los autónomos ha advertido hoy la organización de autónomos UPTA al solicitar que las CCAA den ayudas directas a fondo perdido a los autónomos según las pérdidas de ganancia que hayan tenido sus negocios en el primer trimestre de 2020 respecto al mismo trimestre de 2019.

Eduardo Abad, presidente de la organización, ha resaltado en un comunicado la necesidad de «rescatar económicamente a los autónomos de los sectores que más están sufriendo a causa de las restricciones impuestas por las administraciones locales y autonómicas» para frenar el virus.

Su propuesta establece un primer tramo para los autónomos que hayan visto caer más del 30% su facturación entre enero y marzo, un segundo tramo para quienes hayan registrado una disminución de más del 50% y un tercer tramo para los que perdieron ganancias de más del 70%. En el caso de aquellos autónomos que se hayan visto obligados al cierre, la ayuda sería mayor.

Según ha explicado Abad, «las delegaciones territoriales de UPTA ya están presentando esta propuesta a los Gobiernos autonómicos correspondientes. Es el modelo más justo y equitativo posible».

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