La pandemia de coronavirus provoca un «espectacular» aumento de hambrientos en el mundo, según la ONU

La COVID-19 provocará que unos 25 países se enfrenten a niveles devastadores de hambre durante los próximos meses, destaca un nuevo informe conjunto del Programa Mundial de Alimentos y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

Pese a que las necesidades se concentran mayoritariamente en África, también afecta a los países de América Latina y el Caribe, de Oriente Medio y de Asia que están sufriendo altos niveles de inseguridad alimentaria, según detectó un análisis de alerta temprana de los principales focos de seguridad alimentaria de ambos organismos.

Esta alarmante situación no representó ningún tipo de sorpresa para el director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos quien ya advirtió de esta posibilidad hace tres meses frente al Consejo de Seguridad cuando anunció “que corríamos el riesgo de una hambruna de proporciones bíblicas».

«Nuestros últimos datos nos dicen que, desde entonces, millones de las familias más pobres del mundo están más cerca del abismo. Los medios de subsistencia se están destruyendo a un ritmo sin precedentes y ahora sus vidas corren un peligro inminente de inanición. No se equivoquen: si no actuamos ahora para poner fin a esta pandemia de sufrimiento humano, muchas personas morirán«, afirmó. Ante esta grave situación, el Programa Mundial de Alimentos amplió sus tareas de ayuda alimentaria a 138 millones de personas.

El costo de la respuesta de la Organización humanitaria a la creciente inseguridad alimentaria se estima en 4900 millones de dólares, con otros 500 millones destinados a prevenir el estallido de la hambruna en los países con mayor riesgo.

Esta suma representa más de la mitad de la actualización del Plan de respuesta humanitario mundial a la pandemia de COVID-19 lanzado este jueves por un valor de más de 10.000 millones de dólares y que representa el mayor llamamiento de la historia de las Naciones Unidas.

Si no se ofrece urgentemente asistencia, el número de personas en situación de inseguridad alimentaria aguda en estos países podría aumentar de los estimados 149 millones antes de la pandemia de COVID-19 a 270 millones antes de finales de año.

Las últimas previsiones también sugieren que durante los próximos seis meses podrían morir cada día hasta 6000 niños por causas evitables como resultado de las alteraciones relacionadas con la pandemia en los servicios esenciales de salud y nutrición.

Tras décadas de una disminución significativa del hambre en la región, en los últimos años ha aumentado con 18,6 millones de personas en niveles de crisis de inseguridad alimentaria, o peores, según la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (CIF).

“En la región, el hambre proviene predominantemente de la pobreza y no de la falta de alimentos. Ahora, bajo el impacto de COVID-19, la tasa de pobreza podría aumentar del 30,3 al 37,2%, con la pobreza extrema subiendo del 11 al 15,5,5%, según  Informe de Políticas sobre el Impacto del Coronavirus en América Latina y el Caribe.

Los tres principales focos regionales son Haití, parte de América Central – Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua- y Venezuela.

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