La ONU advierte que «seguiremos sufriendo pandemias si no respetamos la vida silvestre y los ecosistemas»

Un nuevo estudio avisa que, a menos que los gobiernos tomen medidas urgentes para prevenir nuevas zoonosis en las personas, la humanidad sufrirá nuevas pandemias como la actual.

El informe, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Instituto Internacional de Investigación Ganadera (ILRI), atribuye la creciente tendencia de las zoonosis en poblaciones humanas a la degradación del entorno natural ya sea mediante la explotación de la tierra o de la vida silvestre, la extracción de recursos, el cambio climático y o tras formas de presión a la naturaleza.

Entre los factores que propician este incremento de zoonosis en los humanos, los autores del estudio identifican el alza de la demanda de proteína animal, los sistemas agrícolas insostenibles, el aumento del uso y la explotación de la vida silvestre y el cambio climático.

La directora ejecutiva de la agencia de la ONU afirmó que la ciencia muestra claramente que “si seguimos explotando la vida silvestre y destruyendo los ecosistemas, podemos esperar un flujo constante de las enfermedades que pasan de los animales a los seres humanos en los años por venir”.

“Las pandemias devastan nuestras vidas y nuestras economías y, como hemos observado en los últimos meses, las personas más pobres y vulnerables son las que sufren más. Para evitar brotes futuros debemos ser más diligentes en la protección de nuestro entorno natural”, recalcó Inger Andersen.

Según el análisis, la experiencia de África, el continente que ha padecido y superado una serie de epidemias zoonóticas en las últimas décadas, podría ser una fuente importante de soluciones sobre cómo sofocar posibles brotes epidémicos.

África alberga gran parte de las selvas tropicales que quedan sin alterar en el planeta, pero también registra el mayor crecimiento demográfico del mundo, lo que dará lugar a un incremento del contacto entre personas y animales silvestres.

En este sentido, el director del Instituto de Investigación Ganadera, Jimmy Smith, considera que los países africanos “están demostrando maneras proactivas de gestionar los brotes de enfermedades, por ejemplo, con enfoques basados en los riesgos y no en las reglas”.

El estudio subraya la necesidad de un enfoque interdisciplinario que integre los conocimientos de salud pública, salud animal y salud ambiental, para prevenir nuevas pandemias.

Con ese objetivo, emite diez recomendaciones prácticas dirigidas a los gobiernos:

  1. Invertir en enfoques interdisciplinarios
  2. Ampliar la investigación científica de las enfermedades zoonóticas
  3. Mejorar los análisis de costo-beneficio de las intervenciones, de manera que incluyan el costo total de los impactos sociales de la enfermedad
  4. Sensibilizar a la población sobre las enfermedades zoonóticas
  5. Fortalecer las prácticas de monitoreo y regulación asociadas con las enfermedades zoonóticas, incluidos los sistemas alimentarios
  6. Incentivar prácticas sostenibles de gestión de la tierra y desarrollar alternativas para la seguridad alimentaria y los medios de vida que no dependan de la destrucción de los hábitats y la biodiversidad
  7. Mejorar la bioseguridad y el control, identificando los factores clave de las enfermedades emergentes en la cría de animales y fomentando el manejo y las medidas de control de enfermedades zoonóticas
  8. Apoyar la gestión sostenible de medios terrestres y marinos para mejorar la coexistencia sostenible de la agricultura y la vida silvestre
  9. Fortalecer las capacidades de los actores sanitarios en todos los países
  10. Poner en práctica el enfoque interdisciplinario en el uso del suelo y la planificación, implementación y monitoreo del desarrollo sostenible

 

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