El sueldo de las españolas se reduce un 11% con el primer hijo

La tasa de natalidad en España es cada año menor. Actualmente, las mujeres españolas solo tienen 1,4 hijos de media, frente a los 2,1 de Estados Unidos, los 2 de Reino Unido o 1,9 en Alemania. También la edad media para tener el primer hijo se retrasa en España (31 años de media) frente a estos mismos países (Alemania, 27; Estados Unidos, 25). Y una de las razones la explica en un informe publicado este jueves el Banco de España: los sueldos de las mujeres disminuyen de forma «significativa y persistente» desde el momento que tienen el primer hijo, según informa Sur.

El estudio ‘The child penalty in Spain’ recoge que la brecha salarial de género se manifiesta en esta ocasión de forma evidente. Mientras las mujeres pierden un 11,4% de sus ingresos salariales en el primer año de vida del bebé, los salarios de los hombres «apenas se ven afectados por la paternidad». Este impacto diferencial es aún mayor diez años después del nacimiento: las mujeres sufren una penalización salarial por hijo del 33% a largo plazo, mientras que en los hombres el recorte es del 5%.

De media, los padres y madres españoles perderían un 28% de sus ingresos salariales a los 10 años de haber tenido un hijo, según expresa el informe, que asemeja esta situación a la de Suecia y Dinamarca, siendo incluso mejor que la de Reino Unido, Estados Unidos, Alemania y Austria, donde las pérdidas son mayores.

Entre las causas, el Banco de España explica que aunque hombres y mujeres tienen tendencias similares en cuanto a la cantidad de días trabajados antes de convertirse en padres, los de las mujeres «caen significativamente» después del parto, mientras que los de ellos no se ven afectados. Concretamente, sus estimaciones revelan que 10 años después del primer hijo, ellas ven reducidas la cantidad de días trabajados un 23%, mientras que el cambio para los hombres «es insignificante».

Además, también se observan grandes diferencias de género respecto al trabajo parcial. Mientras que la probabilidad de tener un trabajo de este tipo para los hombres disminuye después de la paternidad, en el caso de las mujeres aumenta un 34% en los 10 años siguientes a nacimiento del primer hijo.

Esta penalización que soportan las mujeres explica en buena medida la brecha salarial de género y que es consecuencia de la reducción del número de días trabajados y del cambio a empleos a tiempo parcial o con contrato temporal. El estudio señala que las mujeres reducen considerablemente su tiempo de trabajo después de su primer parto, con un recorte del 9,8% en el número de días trabajados en el primer año y del 23% diez años después.

Hay diferencias significativas dependiendo del nivel educativo de las mujeres. Así, mientras las que cuentan con un título universitario pierden menos del 10% de sus ingresos laborales en el primer año de maternidad, las de menor nivel educativo se acercan al 16% de recorte. Según el estudio, las mujeres universitarias reaccionan a la maternidad en el «margen intensivo», es decir, trabajando más a tiempo parcial, mientras que las de menor nivel educativo son más propensas a hacerlo en el «margen extensivo», es decir, trabajando menos días. En el caso de los hombres, el nivel educativo apenas varía la gráfica.

 

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