El infierno de la residencia «La Milagrosa» de Málaga: «Patadas, rodillazos, manotazos, empujones y tirones de ropa»

La Fiscalía de Málaga ha acusado a seis trabajadores de la residencia de personas con discapacidad La Milagrosa de Málaga capital por el presunto maltrato y coacciones a usuarios supuestamente cometidos en el centro en 2017. Solicita cinco años de prisión para cada uno y acusa a un séptimo empleado por un delito leve de malos tratos.

Los usuarios de la residencia eran personas «con graves discapacidades intelectivas y totalmente dependientes para las tareas de la vida diaria», según dice la fiscal en su escrito de acusación inicial, indicando que los acusados aprovecharon este «especial desvalimiento».

Diario Sur publicó ayer miércoles unas imágenes de una de las cámaras de seguridad instaladas por un equipo de detectives que registraron decenas de agresiones por parte de los empleados a varios usuarios.

Tras una primera visualización de las imágenes, la empresa informó a la directora, comprobando ella misma «como los acusados, durante la noche, y guiados por el ánimo de menoscabar la integridad física de los usuarios de la residencia, le infligían un trato denigrante y humillante«, dice la acusación pública.

Esto consistía, supuestamente, en «ejercer una violencia física de carácter leve, que no llegaba a causarles lesiones y que se materializaba en propinarles múltiples patadas, rodillazos, manotazos, empujones y tirones de ropa«, indica el escrito de la Fiscalía, adelantado por Diario Sur. En total, fueron siete los internos que sufrieron estas agresiones.

«Perro asqueroso»

Esta situación daba lugar a que en ocasiones los usuarios agredidos «cayesen al suelo, donde eran nuevamente agredidos, sin que, debido a la discapacidad que presentaban, pudieran defenderse o pedir auxilio», añadiendo, presuntamente, «expresiones despectivas tales como ‘perro, asqueroso’«.

Asimismo, supuestamente, los acusados bloqueaban las puertas emergencia, las de los baños, así como las de algunos dormitorios, «impidiendo que los usuarios que allí dormían pudieran salir», dice el ministerio fiscal, que relata los supuestos actos llevados a cabo por cada uno de los acusados.

Según adelanta Diario Sur, «respecto al primer acusado, la fiscal y la juez de instrucción también destacan otras conductas vejatorias: no secar a los usuarios tras darles una ducha o lanzar un líquido desconocido (podría ser colonia o material de limpieza) a la cara de uno de ellos para despertarlo, entre otras».

Respecto a otra de las acusadas, la fiscal afirma que tuvo maneras «bruscas» con los internos. Según las imágenes, en una ocasión se observa cómo forcejea con uno de ellos, le presiona la cabeza hacia abajo para desvertirle bruscamente. La fiscal también apunta, sobre esta misma empleada, que mantuvo desnudo a un interno durante 10 minutos, que los golpeaba e incluso encerraba en habitaciones.

Según este diario, en otros vídeos se ve a la trabajadora golpeando en la cabeza a un interno cuando estaba dormido, y en alguna ocasión, estas agresiones acababan con usuarios tirados en el suelo.

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