El hombre al que un policía disparó por la espalda en Estados Unidos está paralizado de cintura para abajo

Según cuenta el padre de la víctima, su hijo tiene «ocho agujeros» en el cuerpo y no saben si la lesión será permanente.

Jacob Blake, el hombre negro al que un policía local de Kenosha (Wisconsin, EE UU) disparó varias veces por la espalda el pasado domingo mientras se encontraba desarmado, está paralizado de cintura para abajo, según ha relatado su padre al diario local Chicago Sun Times.

Los disparos, según cuenta el progenitor al citado periódico, habrían dejado «ocho agujeros» en el cuerpo de su hijo lo que habría causado la parálisis, que los médicos no saben si será permanente.

«¿Qué justificaba todos esos disparos? ¿Qué justificaba hacer eso delante de mis nietos? ¿Qué estamos haciendo?», se interrogaba el padre.

Según la versión oficial de lo ocurrido, difundida por las autoridades del condado de Kenosha en un comunicado, el tiroteo se produjo en la noche del pasado domingo, cuando la policía respondió la llamada por un «incidente doméstico». Algunos testigos citados por el Chicago Sun Times señalan que Blake sencillamente trató de mediar en una pelea.

«Aún no conocemos muchos detalles del tiroteo, pero sí sabemos que es el último de una devastadora serie de acontecimientos que han tocado fibras y avivado temores en nuestras relaciones con las fuerzas de la ley», declaraba el lunes el director ejecutivo del condado, Jim Kreuser. Los agentes implicados han sido suspendidos temporalmente de sus funciones.

Lo ocurrido ha avivado de nuevo las protestas raciales en un país en el que la policía mata desproporcionadamente a más personas negras que blancas y en el que las minorías raciales sufren grandes desigualdades sociales y económicas.

 

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