El Estado ha gastado casi 8.100 millones en pagar los ERTE

Los más de 2,84 millones de personas que estuvieron afectadas por un Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) en el mes de junio cobraron de media 664,2 euros, según se extrae de los datos publicados ayer por el Ministerio de Trabajo.

Como informa Sur, se trata de un importe muy inferior a los ingresos medios de un parado, ya que cabe recordar que muchas de estas suspensiones de empleo son parciales, lo que supone un complemento de la nómina de esos trabajadores, así como que muchos volvieron a la actividad antes de que hubiera terminado junio, con el levantamiento de las restricciones del estado de alarma, por lo que no consumieron todo el mes esta ayuda. De hecho, la cifra de trabajadores en ERTE se redujo hasta los 1,83 millones a finales del mes pasado, según los últimos datos oficiales.

Así, en junio se redujo un 16% el número de beneficiarios de esta ayuda creada por el Gobierno en esta pandemia en 546.545 personas respecto a mayo, cuando se alcanzó el máximo de afectados: 3.387.280, pero supera en un 10,8% a la de abril (2.563.893). Se espera que la tendencia a la baja se mantenga a lo largo del tiempo por la progresiva incorporación a la actividad de los trabajadores en ERTE, según destacó el Ministerio.

Mayor ha sido el recorte en la factura de las prestaciones de los ERTE, que en junio ascendió a 2.055,3 millones de euros, un 38% menos que en mayo debido a la vuelta a la actividad. De esa cantidad, 1.886,4 fueron ingresos netos y 168,9 cuotas sociales. Se trata del mes con la menor cifra de gasto en prestaciones por ERTE desde el inicio de la crisis sanitaria, con 1.262,4 millones de euros menos que en mayo, cuando la factura sobrepasó los 3.318 millones. El Estado, a través del Servicio Público de Empleo (SEPE), ha tenido que desembolsar ya 8.091,7 millones de euros en los meses de abril, mayo y junio por estas ayudas.

Pero esta cifra no refleja el coste total que los ERTE tendrá para las arcas públicas, puesto que a esto habría que sumar lo que ha dejado de ingresar la Seguridad Social por las exoneraciones en las cuotas sociales a las empresas, y que en el caso de las de menos de 50 trabajadores ha llegado al 100% hasta junio. El Ministerio de Inclusión y Seguridad Social no ha dado aún datos a este respecto, aunque el ministro José Luis Escrivá llegó a estimar entre 10.000 y 11.00 millones el coste que podría tener esta medida, que inevitablemente disparará el déficit de la Seguridad Social este año hasta niveles nunca vistos.

Cabe destacar que la Autoridad Fiscal (Airef) estimó la semana pasada que el coste por los ERTE para el Estado podría situarse entre los 23.000 millones y los 25.900, cantidad en la que ya sí se incluye tanto el gasto en prestaciones como en las exoneraciones en las cuotas.

Pero los casi 8.100 millones de los ERTE es solo la mitad del gasto que ha tenido que afrontar el SEPE en estos tres meses de pandemia, ya que a esta cantidad hay que sumar las prestaciones por desempleo que ya abonaba antes de la crisis y las de los nuevos parados. En total, sumando el gasto ordinario y el extraordinario, la factura ha ascendido a más de 16.300 millones. Solo en junio un 5.129.620 trabajadores recibieron una prestación del SEPE, un 14,3% menos respecto a los 5.986.864 trabajadores de mayo, cuando se alcanzó el máximo histórico.

In this article