Casi muere de sepsis tras dejarse un tampón puesto durante cinco días

Amy Williams es una joven que estuvo a punto de morir de sepsis por un despiste terrible: se dejó durante cinco días puesto un tampón. Ahora, quiere compartir su testimonio para alertar de los peligros de este tipo de despistes.

La joven, una británica de 24 años, había salido con su novio una noche cuando entró a un aseo a cambiarse el tampón. No encontró el hilo ni lo notó puesto, así que pensó que no llevaba puesto, por lo que se puso otro. La joven estaba en estado de embriaguez, destaca 20 Minutos.

Los días siguientes estuvo cambiándose el tampón con regularidad, pero cinco días después, empezó a notar un fuerte olor. Tras un buen rato explorándose, se dio cuenta de lo que ocurría. El tampón se había dado la vuelta en su interior y le costó media hora sacarlo. Estaba negro.

Tras esta expriencia le quedó un dolor abdominal y a los dos días empezó a sufrir fuertes náuseas. Acudió al hospital y tenía 40 ºC de fiebre.

Fue empeorando y sus órganos empezaron a fallar. Los doctores diagnosticaron síndrome de shock tóxico. Le dijeron que de no haber acudido al hospital ese día, no hubiera sobrevivido.

Pasó cuatro días entrando y saliendo de la inconsciencia, con una fuerte carga de antibióticos para combatir el envenenamiento de la sangre. A la semana fue dada de alta, pero siguió con antibióticos unos días más.

Desde entonces, sus menstruaciones han sido irregulares, pero ha conseguido quedarse embarazada. Ahora, cuenta su caso para crear conciencia del cuidado que hay que tener con los tampones. Ella no se ha vuelto a poner ninguno.

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