Aumentan a cuatro los muertos por la explosión en un edificio de Madrid: un sacerdote herido de 36 años

La Archidiócesis de Madrid ha informado a primera hora de este jueves de la muerte del sacerdote Rubén Pérez Ayala por las heridas sufridas a causa de la explosión de una residencia sacerdotal situada en el número 98 de la calle Toledo de la capital, elevando a cuatro las víctimas mortales.

Según ha informado la propia Archidiócesis en su cuenta de Twitter, el sacerdote de 36 años habría fallecido a las 1:42 horas de la madrugada de este jueves después de haber sido trasladado al hospital por las heridas.

Pérez Ayala fue ordenado sacerdote por el arzobispo de Madrid, el cardenal Carlos Osoro, el pasado mes de junio tras formarse en el seminario Redemptoris Mater de Madrid. La parroquia de Virgen de la Paloma, según ha apuntado la institución, era el primer destino como sacerdote de Pérez Ayala.

Pérez Ayala «fue ordenado sacerdote por el arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro, el pasado mes de junio tras formarse en el seminario Redemptoris Mater de Madrid», recoge la Archidiócesis en una nota de prensa. «He tenido la experiencia a lo largo de este tiempo de seminario de que la felicidad no está en vivirlo todo para uno mismo, sino en donarse a los demás», aseguraba en una entrevista sobre su vocación en la web del Arzobispado el año anterior el joven, cuyo hermano Pablo es también sacerdote diocesano -y que fue quien la administró la unción ya en el hospital-.

La explosión se produjo este miércoles en un edificio perteneciente a la Parroquia de la Virgen de la Paloma y San Pedro el Real, donde se encontraban los salones y la vivienda de los sacerdotes. Hasta ahora, entre las víctimas figuran un hombre de 85 años que transitaba por la calle en el momento de la deflagración y otro que también pasaba por la vía urbana. El tercer muerto fue David Santos, un feligrés que había acudido a arreglar la caldera.

In this article