Andalucía obliga a las discotecas a identificar a sus clientes y reduce el número de personas por mesa a 12

La Junta llevaba varios días alertando sobre el ocio nocturno y su intención de limitarlo para intentar frenar la propagación del coronavirus y los rebrotes que se están registrando en la comunidad, según informa 20 minutos.

Este lunes, el presidente del Ejecutivo, Juanma Moreno, ya anunció la prohibición total del botellón, una práctica que en Andalucía dejó de estar permitida en 2006 con la aprobación de la primera Ley Antibotellón del país, norma que, sin embargo, dejaba margen a los ayuntamientos para habilitar los conocidos como botellódromos. Ahora también estarán prohibidas estas zonas, al declarar la Junta esta práctica como «insalubre, nociva y peligrosa».

Así lo determinó este martes el Consejo de Gobierno, que además ha adoptado otras medidas de control que afectan a los locales de ocio cerrados, aunque el Ejecutivo insistió en que «la pandemia en Andalucía está bajo control», con unos «resultados contenidos» que arrojan 1.097 positivos por PCR de las 66.218 pruebas que se han realizado en las últimas dos semanas.

Discotecas

El control del ocio nocturno se dirige, sobre todo, a estos establecimientos. La Junta no los obliga a cerrar, pero a partir de ahora tendrán que imponer un sistema de registro e identificación de sus clientes para facilitar el rastreo en caso de que haya un contagio. Salud recomienda reservar con antelación, pero en caso de no poder hacerlo, el cliente tendrá que dejar sus datos a la entrada.

Además, se restringe el horario de las discotecas, que tendrán que cerrar a las 5.00 h de la madrugada en vez de a las 7.00 h. Se prohíbe igualmente la venta y el consumo en la barra, y los asistentes solo podrán permanecer en el interior en mesas, con un máximo de 12 personas en cada una –25 hasta ahora–, y con una separación de dos metros.

El aforo seguirá siendo del 40% en el interior y del 75% en la terraza. Y los negocios tendrán que contar con controladores que acompañen a los clientes a las mesas y les expliquen las normas a seguir, haciéndoles firmar, si fuera necesario, un documento que certifique que el cliente ha recibido la información.

Por último, los locales deberán contar con cartelería informativa de las normas, donde se recuerde el uso obligatorio de la mascarilla.

Pubs

También estos negocios se verán afectados por las nuevas normas de la Junta, ya que el aforo máximo permitido en el interior se reduce del actual 75% al 60%. En este caso, en cambio, se mantiene el mismo horario de cierre que hay actualmente, las 3.00 h de la madrugada.

Hostelería

La reducción del número de comensales por mesa o agrupación de mesas, establecido ahora en 12 personas, también se aplicará a los bares y restaurantes de la comunidad que, sin embargo, mantienen el mismo aforo que hasta la fecha, del 75% en el interior y el 100% en la terraza.

En cuanto al autoservicio, Salud establece que se evitará la manipulación directa de los productos por parte de los clientes o se adoptarán medidas para que no haya contaminación, como el emplatado de alimentos. En ningún caso se permitirá, dice la Junta, el autoservicio en barra por parte del cliente.

Respecto a los locales que ofrecen servicio de bufé, tendrán que adoptar medidas de seguridad, como pasillos diferenciados para evitar aglomeraciones, gel hidroalcohólico y limpieza, cada 30 minutos como máximo, de los puntos de contacto de las máquinas de bebida.

Cachimbas

La Consejería de Salud ha establecido en el paquete de nuevas medidas que en ninguno de los locales de ocio –discotecas, pubs, bares o restaurantes– se permitirá el uso compartido de los dispositivos de inhalación de tabaco, pipas de agua o cachimbas.

Sanciones

El portavoz de la Junta, Elías Bendodo, aseguró que este mismo lunes ha comenzado a elaborarse el régimen sancionador que se aplicará en caso de incumplimiento de algunas de estas medidas y que se aprobará en el Consejo de Gobierno de la próxima semana. Un régimen que, aunque no concretó, sí afirmó que será muy «rígido» e irá dirigido tanto a los clientes de estos establecimientos como a los propietarios de los mismos.

El consejero de Salud, Jesús Aguirre, especificó que las sanciones irán desde las leves a las muy graves, con multas de hasta 600.000 euros estas últimas. Y serán los ayuntamientos, la Policía Local y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado los encargados de controlar el cumplimiento de la normativa.

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