La OCU denuncia las dificultades para cambiar de banco

Cambiar de banco debería ser para el consumidor tan fácil como cambiar de compañía telefónica o de electricidad. Sin embargo, en la práctica no es así: cambiar de cuenta acarrea problemas con frecuencia, y de hecho, los problemas relacionados con la cancelación de cuentas son el tercer motivo de reclamación ante el Banco de España, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

Según la norma vigente desde 2019, las entidades tienen la obligación de poner a disposición de los consumidores un formulario de solicitud de traslado de cuenta de pago. Basta con que el consumidor lo entregue a la entidad de destino, y esta se encargará del cambio de los recibos domiciliados, el traslado de las transferencias periódicas (nóminas, pensiones, etc.), las órdenes de pago, el traslado del saldo y el cierre de la cuenta. La antigua entidad debe facilitar las cosas: el objetivo es que el proceso sea sencillo para los consumidores, pero en la práctica, no lo es.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha analizado 21 entidades financieras: en 8 de ellas no tienen a disposición de los consumidores el formulario de cambio de forma accesible y adecuada. También intentaron, de manera anónima, cambiarse de cuenta entre entidades. De las seis pruebas que realizaron, en ninguna de ellas consiguieron su objetivo porque la entidad les puso trabas: los empleados desconocían la normativa o informaban de forma errónea, ponían obstáculos a entrega del formulario, las entidades tardaban en contestar y no justificaron los rechazos a las solicitudes.

Tras realizar esta investigación, la OCU ha denunciado ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y el Banco de España esta actitud de 21 entidades, solicitando que se analicen las posibles prácticas desleales que tiene como objetivo impedir la aplicación efectiva de la normativa de traslado de cuentas y, por tanto, restringir la competencia en el sector bancario.

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